Síguenos:

¿Por qué son cubanos algunos de los mejores secretos musicales guardados en Canadá?

¿Por qué son cubanos algunos de los mejores secretos musicales guardados en Canadá?

Publicado por Dalton Higgins el 06 de Enero del 2014

Como experimentado presentador de proyectos artísticos y como entusiasta de la música, siempre he disfrutado explorando en las bodegas de la música en vivo algunos de los más estimulantes cruces culturales de experiencias musicales para llevar después a los principales escenarios. En privado siempre me he preguntado por qué hay tantos artistas cubanos establecidos en Toronto, muchos de los cuales pueden presumir con claridad de unas cualidades musicales  de clase mundial, aunque no parece importarle lo suficiente al gran público.

¿Cómo exactamente se convirtió Toronto en un refugio para algunos de los mejores músicos de Cuba? Bueno, todo lo que uno tiene que hacer es ir al “Lula Lounge” de Toronto en una noche entre semana o fin de semana, y sólo podrá tropezar con algunas de las mejores experiencias musicales cubanas fuera de La Habana. Es uno de mis lugares favoritos desde hace años, donde actúan los mejores músicos cubanos de la ciudad, pasan el rato e incuban sus talentos.

¿A quién tienen que agradecer los torontianos esta explosión de la riqueza musical cubana que llegó a nuestras costas? Tal vez a los Estados Unidos de América, pero de una manera extrañamente compleja. Muchos de los mejores músicos que salieron de Cuba buscando "una vida mejor", llegaron a Toronto como un subproducto de cinco décadas del más viejo embargo comercial, que limita legalmente cualquier negocio o interacción social significativa entre los EE.UU. y los ciudadanos cubanos. Por lo tanto, si los ciudadanos cubanos, incluidos sus artistas, estaban buscando un lugar para mudarse, para ejercer su oficio, Canadá tendió a situarse en lo alto de esa lista de destinos en el extranjero. Si esta estrategia de migración implicó la presentación de una solicitud de asilo o vino como cortesía de una deserción – como hicieron los cinco bailarines del Ballet Nacional de Cuba en Toronto en 2011- Canadá ha sido claramente el destinatario de esta generosidad artística cubana. Curiosamente, los países miembros de la ONU votaron abrumadoramente a favor de que los EE.UU. levantaran el embargo, pero eso es tema para otra columna.

Ciertamente, una confluencia de fenómenos y otros acontecimientos tenía que ocurrir para que esta explosión musical polinizara la ciudad más poblada de Canadá. Toronto cuenta con uno de los más saludables paisajes de música en vivo de Norte América, pero son pocos los locales comerciales de la ciudad que se toman en serio otras formas musicales que no sean occidentales. Si usted no toca indie rock, rock n roll tradicional, pop o folk, usted atravesará una dura etapa tratando de generar suficientes ingresos para vivir, aunque sea parcialmente, de su arte. Cuando se trata de lugares que realmente se toman el tiempo necesario para albergar, incubar y programar artistas cubanos una vez que llegan a la ciudad, ese lugar se llama Lula Lounge. Tiene capacidad para más de 250 personas, acoge un restaurante polivalente y un espacio de música en vivo cogestionado por el dinámico dúo formado por José Ortega y Tracy Jenkins. Es el lugar en el que puedes obtener un cruce de géneros musicales cubanos ( salsa, el son, la timba ).

Durante la mitad de la pasada década, cuando las grandes agrupaciones de músicos y compositores cubanos de alto nivel habían emigrado a Canadá, nombres como el compositor Roberto Linares Brown, la “jazz poeta” Telmary, el vocalista Yani Borrell, la actual estrella del pop latino Alex Cuba (anteriormente en “Puentes Brothers”) y el artista de rap/reggaetón, Ogguere, empezaron a irrumpir con cierta frecuencia después haber actuado en el Lula Lounge. Muchos acudieron en última instancia siguiendo el camino trazado por el icónico pianista y compositor cubano, Hilario Durán, quien llegó a Canadá en 1998. En el caso de Ogguere,  aquí tenéis un músico nominado al Grammy, que se revuelca en una relativa oscuridad,  volando muy por debajo del radar de las corrientes de música popular más influyentes de Canadá. Esto  puede ser considerado en cierto modo como una tragedia de proporciones épicas, si tenemos la visión de Canadá como un refugio acogedor para los artistas de todos los ámbitos de la vida y regiones del mundo.

Una cosa que le falta a Toronto es un catalizador no cubano con un perfil alto trabajando para promocionar los buenos músicos que exporta el país. Cuando el difunto promotor de música, DJ, blogger y hombre renacentista Billy Bryans comenzó a realizar frecuentes viajes a Cuba a mediados de la década de 2000 para ayudar a venir a Toronto a algunos de los mejores talentos de la música cubana, contribuyó a cambiar la conversación de Jann Arden, Justin Bieber y Sass Jordan a Pupi Pedroso, Charanga Habanera y Los Van Van.

El dedicado blogger comisionó el festival de música Havana Cultura, aseguró populares DJ residencias en clubes como Babuluu ( donde interpretó música cubana 24-7 ), promovió los conciertos en Canadá que ofrecieron algunos de los legendarios miembros de Buena Vista Social Club como el cantante y guitarrista Eliades Ochoa. Movió a los no cubanos a la inmensa red de instructores de bailes latinos como Sarita Leyva y Vladimir Aranda, y personalmente me remitió un enlace al sitio web Cubaintoronto.com, que actúa como una ventanilla única para la música cubana, la danza y la cultura. ¿Hay otro impetuoso Billy Bryans de estilo musical renegado que podría no ser latinoamericano, pero que estuviera dispuesto a hacer el trabajo sucio que hay que hacer para ayudar a catapultar a los artistas cubanos canadienses hacia el gran público?  Sólo el tiempo lo dirá.

Facebook comments



Monthly newsletter featuring articles hand picked by our country managers from the best content across PanamericanWorld.



Monthly newsletter featuring articles hand picked by our country managers from the best content across the Caribbean Region on PanamericanWorld.