Síguenos:

¿Podría ser Uruguay el Singapur de América Latina?

¿Podría ser Uruguay el Singapur de América Latina?

Publicado por José Peralta el 24 de Febrero del 2015

Hay que apretar el acelerador si queremos llegar a la meta. Esa es la sensación con la que se queda uno luego de conversar con el presidente de la Cámara Uruguaya de Tecnologías de la Información (CUTI), Carlos Caetano. La industria de la tecnología en Uruguay mantiene un crecimiento constante que la ha llevado a ser una de las áreas con mayor desarrollo de los últimos años. Caetano cree que eso se debe en parte a que el país empezó hace muchos años con la formación de profesionales del sector.

La CUTI cumplió 25 años en 2014 y nuclea a unas 380 empresas. En 2013 exportó por U$S 380 millones y produce el 1.7% del PBI. Los números no son nada despreciables para un país como Uruguay, pero Caetano aspira a ampliar esos objetivos. El presidente de la Cámara entiende que la industria de la TI tiene que crecer más rápido para promover un mayor desarrollo de la innovación, lo cual repercutirá en varias áreas productivas del país.

Una parte importante de este crecimiento es el mercado de startups, que Caetano entiende viene creciendo bien pero que “no es suficiente”. Parecen retos ambiciosos pero Caetano está convencido de que Uruguay tiene “la oportunidad única de hacer historia” y posicionarse como un polo de desarrollo tecnológico mundial.

¿Cuál es el estado de la industria de la tecnología en Uruguay?

Actualmente tenemos cuatro universidades que dan carreras de tecnología, forman fundamentalmente ingenieros y hace poco licenciados. 

En 2013 exportamos 307 millones al exterior en servicios y software. La industria produce unos 900 millones en total. De esas exportaciones, 37% va a Estados Unidos; Brasil va con un 10% a pesar de las retenciones increíbles que tenemos en el Mercosur; México y Argentina con un 8% y Chile con un 7%. Eso marca que estamos muy bien posicionados en la región y en el mundo. También estamos creciendo en outsourcing. Le vendimos software a 54 países y eso hace que nos miren con interés.

¿El software permite una masificación mayor que el resto de los productos?

Uruguay para ganar escala tendría que pasar de vender servicios a vender productos. Es un debate que tenemos en la industria habitualmente. Está claro que los productos son fácilmente escalables, pero en el mundo actual de las TI no hay venta de productos sin servicios, esa es la realidad. Hoy tenemos unas 16.000 personas trabajando en la industria y producimos el 1.7 del PBI.

Estamos en un buen crecimiento pero tendría que haber una política de Estado más clara en el aspecto de posicionar a las tecnologías de la información como pilares para el crecimiento del país.

Un tema que nos pasa es que no podemos producir cantidad como India y estamos tratando de promocionar que haya mas gente formándose porque tenemos necesidad de recursos. Muchos colegas tuvieron que buscar afuera.
Pero además, cuando salimos al exterior tenemos un problema de escala de empresas: el 50% de la industria factura menos de 250.000 dólares al año, son compañías pequeñas.

¿Cómo se entremezcla esto con la filosofía de las startups?

En principio ya hay un sistema para las startups que funciona, pero debería ser mejor al que tenemos actualmente. Se precisa más inversión en innovación y capital de riesgo. La ANII ya aporta bastante pero debería hacer más. Lo mismo con Uruguay XXI. Pero lo más importante es la política de Estado y pensar qué queremos con este mercado de acá a 15 años. Ahí se trabaja en función a ese objetivo. A los países que apuestan por la tecnología les va bien. La tecnología puede ser nuestro puente hacia el desarrollo, como lo hicieron  Irlanda o Israel. 

Usted decía que el sistema de startups y empresas de tecnología debería estar mejor de lo que está. Sin embargo hoy ya somos referentes regionales en esa área ¿Cuál es la clave para alcanzar ese reconocimiento aún con un ecosistema que no llegó a su máximo desarrollo?

Uruguay tuvo un handicap muy importante que fue que empezamos muy temprano con la formación de profesionales en esta área. Eso nos permitió estar un paso adelante respecto a los otros países.

Otra cosa es el tamaño pequeño de país, que hizo que todo el mundo pensara con cabeza para exportar. Además la escala de Uruguay hace que los productos o servicios sean fácilmente testeables. El otro tema es el del prestigio: los técnicos uruguayos en el exterior son muy bien valorados y codiciados.

Ahora lo que está pasando es que Argentina, Brasil, Perú, Chile y Colombia también están creciendo y están acelerando su crecimiento. Mientras que nosotros hemos de dejado de crecer al ritmo que veníamos y esto poco a poco nos está haciendo perder productividad. Los vecinos se dieron cuenta que tienen que crecer. Si queremos seguir siendo referentes tenemos que acompasar este crecimiento.

En Uruguay hay ideas innovadoras que pueden ser exportables. Tenemos mucho talento en eso. Lo que falta es capital de riesgo para sacarlas adelante. Necesitamos que el sistema mejore, precisamos más gente y más capital, pero sobre todo más apoyo a la innovación y al emprendedurismo.

Si tiene que trazar un panorama para el mercado de Start Ups y empresas de tecnología uruguayas. ¿Cómo sería?

Es un tema complejo porque la gente ve que se le da incentivos a empresas que les va bien, lo que decimos es que hay cientos de empresas en el rubro que son chicas y que pueden crecer y su crecimiento le puede hacer un gran bien al país en varias áreas. No es solo tecnología, se tocan varios ámbitos. Este crecimiento se puede volcar a varias industrias, como la trazabiildad del ganado. El desarrollo del sector tecnológico derivado en otras industrias lo que permite es agregarle valor a esos sectores.

También entendemos que es fundamental que las empresas más grandes apalanquen a las pequeñas empresas. Eso es un compromiso que tenemos que asumir como industria. Tenemos que olvidarnos de los compartimentos estancos y unificarnos para salir a buscar otros mercados e intereses. No puede haber compañías fuertes en una industria débil. Tenemos la oportunidad única de hacer historia, pero en un país donde somos tan chicos debemos dejar de lado los celos básicos y pensar en grande, una industria unida trabajando en conjunto produciendo elementos de calidad y llegando a mercados que hoy no llegamos.

Si logramos eso, ahí empezaremos a competir con los grandes. Los grandes hacen las cosas diferentes y por eso invierten diferente. Podemos convertirnos en un polo de desarrollo en América Latina. El propio Mercosur podría poner la brújula hacia ese lado y decirle al mundo que esta es una zona fuerte y próspera en la industria tecnológica. Que en vez de pensar en Singapur o el Sudeste asiático, que piensen en Mercosur y en especial en Uruguay. 

Facebook comments



Monthly newsletter featuring articles hand picked by our country managers from the best content across PanamericanWorld.



Monthly newsletter featuring articles hand picked by our country managers from the best content across the Caribbean Region on PanamericanWorld.

PANAMERICANWORLD PAISES