Síguenos:

Panamericanos 2015: ¿podrá Toronto reescribir el libro sobre los juegos internacionales?

Panamericanos 2015: ¿podrá Toronto reescribir el libro sobre los juegos internacionales?

Publicado por PanamericanWorld el 24 de Febrero del 2014

Los Juegos Olímpicos de Invierno que han tenido lugar en Sochi, Rusia, han obtenido un destacable espacio junto a los titulares de los triunfos deportivos. Sin embargo, otros temas sobre el país han dado pie a controversiales noticias, desde el récord de Rusia en materia de derechos humanos en vísperas de los juegos, hasta la vergüenza del agua contaminada de un hotel en Sochi. Sin duda, el país preferiría no haberse visto reflejado en tales acontecimientos. Pero quizás el legado más duradero de Sochi será el astronómico costo de los juegos. Se estima que se han invertido nada más y nada menos que unos 50 mil millones de dólares en los juegos de 2014, con lo cual éstos se convierten  fácilmente los Juegos Olímpicos de Invierno más costosos jamás celebrados. Hacen parecer banal la suma de 7 mil millones de dólares gastada en los juegos de invierno de Vancouver del año 2010 y superan las proyecciones de  Vladimir Putin de 12 mil millones de dólares.

Considerando los dudosos rendimientos financieros que trae la inversión en juegos internacionales y las predicciones del Banco Europeo para la Reconstrucción y el Desarrollo que señalan que, a excepción de algunos avances en el ámbito empresarial local de Sochi, los Juegos no impulsarán sensiblemente la economía de Rusia, se debe cuestionar la decisión de inyectar grandes sumas de dinero a un evento deportivo de dos semanas, sobre todo en un contexto económico como el de Rusia, donde el débil crecimiento del PIB se encuentra en 1,3%.

Los juegos internacionales siempre constituyen fuentes de gastos interminables que sitúan al país anfitrión en la escena internacional y generan una cantidad considerable de orgullo nacional, además de deudas extraordinarias que deben ser saldadas posteriormente. ¿Pero tiene que ser así necesariamente?

La pregunta nos lleva a Toronto y a los Juegos Panamericanos de 2015, que podrían ser la excepción a la regla. Dando por hecho que los próximos Juegos Panamericanos, al igual que sus predecesores, serán una empresa costosa para los contribuyentes, algunos analistas prevén un estímulo económico importante y más duradero para Toronto y Ontario. Un informe del CIBC afirma que los Juegos Panamericanos harán que la sólida economía de Toronto dé un salto largo que logrará rehabilitar infraestructura,  reutilizar edificios, crear empleos y construir nuevas instalaciones. Además, el CIBC sabe que Toronto ha aprendido de las experiencias pasadas, en particular de los Juegos Olímpicos de Vancouver, gracias a que ha incorporado mayores capitales de financiamiento, ha mitigado riesgos y se ha preparado en general para los juegos de una manera más sofisticada e inteligente, con visión de futuro. Ontario y su ciudad más grande habrán alcanzado grandes logros si son capaces de cumplir con algunas expectativas bastante altas, es decir, crear 26.000 puestos de trabajo y añadir 3,7 mil millones de dólares al PIB real de la provincia entre 2009 y 2017.

Todas estas son buenas noticias para Toronto, pero considerando que la participación en los Juegos no supone gastos menores para muchas de las economías emergentes de las Américas, habría que preguntarse: ¿qué está haciendo Canadá para asegurar un beneficio económico compartido? ¿Tiene Canadá siquiera tal obligación?

La respuesta es sí, si se le pregunta al comité organizador de Toronto. Al echar un vistazo a la página web de Toronto 2015 o al libro de la Candidatura de Toronto para el año 2015, se revelan una serie de promesas para la región panamericana, tales como intercambio de conocimientos, becas y oportunidades de capacitación y pasantías.

Y sin embargo, mientras los Juegos de Toronto siguen acumulando patrocinadores (tales como Atos, CISCO y Chevrolet, por nombrar algunos) y se inyecta dinero a la planificación y a las instalaciones, pareciera que la energía y la inversión más importantes han sido reservadas para Canadá.

Con pocas excepciones, el amplio éxito de los juegos internacionales tiende a ser un reflejo de poder económico. Sí, también es cierto que se siente un gran orgullo nacional al obtener decenas de medallas, así como también tiene sentido buscar el más amplio espectro que pueden tener las competencias y los campos de juego. Pero mientras el mundo emerge de una recesión de proporciones históricas, ¿podría ser cierto que Canadá esté perdiendo la oportunidad de impulsar a las economías pequeñas y dispersas de la región, muchas de las cuales dependen del turismo norteamericano que ha escaseado desde el año 2008? En países con poblaciones y economías pequeñas, altos índices de delincuencia y alto desempleo, el acceso a la formación y a las instalaciones deportivas podría tener un destacable y positivo impacto social. 

El reloj no se detiene para Toronto 2015. En el año 2019, Perú (con proyecciones de un impulso económico 4 mil millones de dólares), estará a su vez en el centro de atención de los Juegos Panamericanos. Continuaremos observando para ver si estas naciones sucumben ante las dificultades que se le han presentado a Rusia, si se adhieren al estatus quo de la elevada deuda y el limitado beneficio económico, o crean, como lo llama la página web de Toronto 2015, "un legado de excelencia sostenible de los Juegos”.

GLOBAL NEWS MATTERS

Facebook comments



Monthly newsletter featuring articles hand picked by our country managers from the best content across PanamericanWorld.



Monthly newsletter featuring articles hand picked by our country managers from the best content across the Caribbean Region on PanamericanWorld.

PANAMERICANWORLD PAISES