Síguenos:

De campesino, a estrella de cine

De campesino, a estrella de cine

Publicado por Alejandra Romo el 02 de Julio del 2014

El corazón de los sots’il winik (hombres murciélago), como se les conoce a los tzotziles, está contento. Desde finales de mayo, cuando se estrenó la película La jaula de oro, se regocijan. Ven el filme en las escuelas, los parques, las casas, los restaurantes y los negocios.

Están contentos los tzotziles porque uno de los habitantes del lugar, Rodolfo Domínguez Gómez, quien el próximo 3 de octubre cumple 18 años, es uno de los protagonistas de la película que dirigió Diego Quemada-Diez. Aquí lo conocen como Chauc o Chauk (es decir, “rayo”), que es el nombre de su personaje.

Rodolfo es ahora un hombre popular en el pueblo. En cuanto sale de su casa y camina por las calles, los jóvenes le gritan: ¡Chauuc! El actor sólo se concreta a sonreír mientras escucha a los muchachos que se acercan para preguntarle: “¿Cómo es que llegaste a hacer la película? “ “¿Cómo le puedo hacer para salir en una película?”.

Chauc no sólo salió en la película. También fue al Festival de Cannes, en Francia, de donde regresó con el pergamino que lo acredita como ganador del premio a Mejor Elenco. Luego hizo otra parada en el Palacio de Bellas Artes, en la ciudad de México, donde recogió el Ariel por Mejor Actor Coactuación Masculina. Tras un año de viajes y premios (también fue a festivales en Morelia y Monterrey), ha regresado a Chalchihuitán para retomar su vida.

Pero ya no donde la dejó. Antes de que el cineasta Diego Quemada-Diez llegara a Chalchihuitán en busca de los “no actores” que protagonizarían La jaula de Oro, Rodolfo era un músico tradicional, que participaba en las fiestas de San Francisco, en el carnaval y la festividad del 27 de junio. Cuando terminó la primaria, su vida transcurría entre su casa y la milpa de su padre, en la “raya”, (en los límites de Chenalhó), territorio que está en disputa con los vecinos de ese municipio.

Pero ahora, Chauc está decidido a continuar su preparación como actor, estudiar en la capital el país, Guadalajara o Monterrey. “Estoy muy emocionado y mi deseo es estudiar actuación. Voy a seguir preparándome”. Pero para esto, dice, tiene que dejar su pueblo.

Con el dinero que percibió de las regalías de la cinta se compró un terreno cerca de la escuela preparatoria donde piensa construir su casa. Pero sueña, si el dinero le alcanza, levantar una sala de cine como las que ha visto en Monterrey, Guadalajara o Cannes.

Cuando se le pregunta si cambió su vida después de La jaula de oro, responde: “Cambió mucho porque antes no sabía hablar español y ahora soy más conocido”.

A casi dos meses del estreno de La jaula de oro, la pregunta para los tzotziles de este lugar es: “¿C’u x’elan abonton?”, (¿Cómo está su corazón), pero la respuesta no se deja esperar, es de “alegría”, porque están entusiasmados con el éxito de Rodolfo, que es visto ya como el c’uxubinbil nich’onil (El hijo predilecto) de Chalchihuitán.

 Justo al concluir la conversación con este diario, Rodolfo se encuentra en una esquina ubicada atrás del templo del pueblo, a un pariente que le dice: ”Vamos a pedir mucho a San Pablo (patrono del lugar) para que te siga bendiciendo”.

Link To Full Article: 

Facebook comments



Monthly newsletter featuring articles hand picked by our country managers from the best content across PanamericanWorld.



Monthly newsletter featuring articles hand picked by our country managers from the best content across the Caribbean Region on PanamericanWorld.