Síguenos:

David Ortiz, el rey de Boston y sus 500 cuadrangulares

David Ortiz, el rey de Boston y sus 500 cuadrangulares

Publicado por PanamericanWorld el 13 de Septiembre del 2015

A sus 39 años, el pelotero dominicano David Ortiz entró en los libros de récords al disparar su cuadrangular número 500, por lo que se convirtió en el vigesimoséptimo jugador que alcanza esa elevada cifra y el tercero entre los atletas en activo.

El apodo más popular de David Ortiz es "Big Papi", pero sus compañeros de equipo prefieren llamarle "Cooperstown" y tal vez ese alias es el más apropiado para el rey de la ciudad de Boston.

Cooperstown es la pequeña localidad al norte del estado de Nueva York donde se encuentra el Salón de la Fama del Béisbol y donde el dominicano parece embalado a tener una placa con su nombre con unas oraciones que le describan como el mejor bateador designado de la historia, además de un pelotero que no falló en rendir en la postemporada.

Enlazada a los tres campeonatos de los Medias Rojas en los últimos 11 años, la jerarquía de Ortiz alcanza un nivel imponente. Su producción en la Serie Mundial 2014, ganada por el Boston, fue colosal.

Ortiz acudió al plato en 25 oportunidades, conectó 11 hits y recibió ocho boletos, produciendo seis carreras. Igualó la marca que Barry Bonds fijó en 2002, al embasarse en más de tres veces en cinco partidos, llevándose el premio al más valioso por primera vez.

Su promedio al bate de .688 y el porcentaje de embasado de .760 quedaron como los segundos más altos en la historia del Clásico de Otoño, apenas por detrás de los registros de Billy Hatcher de .800 y .750 en 1990 con Cincinnati.

"Es por eso que le decimos `Cooperstown'; es que hace cosas de un Salón de la Fama", dijo el receptor David Ross.

"Debe estar en el Salón de la Fama sin lugar a dudas", afirmó Juan Nieves, el puertorriqueño que funge como coach de pitcheo de los Medias Rojas.  Espontáneo y franco cuando habla, Ortiz rebosa un carisma que le ha permitido ganarse la admiración no sólo de sus compañeros, sino de los rivales.

"Es tremendo ser humano y un buen compañero, a pesar de no jugar juntos", dijo Carlos Beltrán, el jardinero puertorriqueño de los Yankees. "A David Ortiz no le puedes desear mal".

 

Es el amo y señor del camerino de Boston, donde D'Angelo --su hijo de nueve años-- tiene un casillero al lado del suyo. También es conocido por lucir trajes elegantes, camisas con colores chillones y diamantes brillantes. Hizo una costumbre organizar asados en su mansión para reunir a todos el equipo.

Ortiz  ha entrado en la recta final de su carrera, pero presta oídos sordos al ruido que hacen sus detractores, que no desperdician cualquier oportunidad para cuestionar su trayectoria al esgrimir que su nombre fuera mencionado entre el grupo de peloteros que dio positivo en 2003 a uso de sustancias prohibidas en unos controles que eran anónimos.

"Siempre se va a hablar, buscar lo negativo", dijo Ortiz, acostumbrado a las dudas y sospechas. La realidad es que Ortiz no ha dado positivo en ninguna prueba antidopaje posterior a 2003, cuando Grandes Ligas y el gremio de peloteros se pusieron de acuerdo para establecer una política de control que incorporó suspensiones.

Y si no hay pruebas para respaldar una mera sospecha, Ortiz es un campeón legítimo.

"Puedes ponerlo en una sola línea: el trabajo duro tiene su paga y esto es lo que hemos recibido", indicó.

Artículo completo: 

Facebook comments



Monthly newsletter featuring articles hand picked by our country managers from the best content across PanamericanWorld.



Monthly newsletter featuring articles hand picked by our country managers from the best content across the Caribbean Region on PanamericanWorld.

PANAMERICANWORLD PAISES